BEIRUT
31 DE OCTUBRE DE 2017

Al menos siete niños murieron el martes en Siria cuando fuerzas del gobierno bombardearon un área en poder rebelde en las afueras de Damasco cuando salían de la escuela, dijeron activistas.

El gobierno intensificó su campaña contra los últimos bastiones opositores en las afueras de la capital, al tiempo que negociaciones auspiciadas por Rusia en Kazajistán buscan consolidar las “zonas de desescalada” en diversas partes de Siria.

Las limitadas treguas locales buscan congelar las líneas divisorias en la guerra civil que lleva más de seis años y ha dejado unos 400 mil muertos, y permitir el ingreso de ayuda humanitaria a zonas sitiadas.

El Ghouta Media Center y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos dijeron que al menos cinco niños murieron cuando un proyectil cayó a la entrada de una escuela en Jisreen, un pueblo en el área de Ghouta, al este de Damasco, cuando acabaron las clases. El Observatorio dijo que es muy probable que el saldo de víctimas aumente y que otro niño murió en la aldea por otro proyectil.

En tanto, fuego de artillería en el pueblo nororiental de Musraba mató a otras tres personas, incluyendo un menor, dijo el Observatorio. El Ghouta Media Center dijo que cuatro personas murieron allí, incluyendo dos niños. Otro proyectil en Harasta, también en el área de Ghouta, cayó cerca de una escuela, pero solamente dejó heridos.

Ghouta Oriental, donde viven aproximadamente 350 mil personas, ha sufrido años de bombardeos y sitio, que han continuado pese a un acuerdo de desescalada respaldado por el gobierno y sus aliados, Rusia e Irán.

Naciones Unidas dijo el lunes que pudo llegar a miles de residentes de la zona por primera vez en más de un mes. El área es uno de los pocos bastiones opositores al presidente Bashar Assad y depende de la ayuda y el contrabando.

Los rebeldes han respondido a los bombardeos con andanadas de morteros contra distritos en poder del gobierno en Damasco, hiriendo a al menos 10 civiles en tres barrios.

Mientras, rebeldes y el gobierno se aprestaban a concluir la última ronda de negociaciones en Astana, la capital kazaja. Las negociaciones son auspiciadas por Turquía, que respalda a los rebeldes, además de Rusia e Irán.

CON INFORMACIÓN DE LA JORNADA

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