Periódico La República | Lunes 21 de Agosto del 2017

Cuántas veces la frase “¡me siento como un niño!” sale de la boca de una persona mayor. Todo adulto conserva una parte infantil que no debería reprimir. Los expertos en psicología aconsejan recrearse en esa parte infantil toda la vida y, en caso de no saber cómo hacerlo, es posible recurrir a una gran variedad de actividades que ayudan a ello.

En la sociedad actual, a los adultos no siempre se les permite ser como niños. Es algo que se censura. A la persona que se comporta de tal modo se las tilda como inestable. Por ello, los adultos que se conceden un tiempo para disfrutar de esta parte niña a menudo reformulan la realidad mediante la lógica. Si practican deporte dicen que “es para cultivar el cuerpo o la mente”, aunque en realidad sea para divertirse y relajarse, buscando una justificación por tomarse ese momento de esparcimiento.

Hay diversas actividades para despertar el niño interior (iStock)

Hay diversas actividades para despertar el niño interior (iStock)

Ahora bien, a medida que el adulto envejece, esta parte lógica pierde interés y vuelven a cobrar más importancia los sentidos. Esta tendencia explica que, cuando una persona se jubila, busque de nuevo hobbies y actividades recreativas.

“No hay nada de ofensivo en proponer a los mayores hacer juegos y otras actividades de entretenimiento, ellos tienen tiempo y derecho a disfrutar. Por encima de los 50 años, hay muchas personas solas. Se oye mucho la queja ‘estoy solo’. Estas personas no buscan conquistar, sino compartir una comida, una cena o un espacio de juego”. Marcela Colace, licenciada en gerontología y asesora en Siempre (Servicio de acompañantes de salud) asegura, que estas actividades son una muy buena idea “porque los adultos tienen esa faceta de la parte niña, aunque reprimida. Y esa es la faceta que nos conecta con la vida. Las otras son responsabilidades”.

Para conmemorar el mes del Día del Niño, en agosto, la empresa Siempre, ubicada en Lavalle 362 (CABA), lanza una jornada bajo la iniciativa “despertando el niño interior” invitando a todos los adultos mayores a vivir una tarde experimental de juegos donde podrán concurrir con sus nietos.

Jugar de grande es sinónimo de mantenerse conectado a la vida (iStock)

Jugar de grande es sinónimo de mantenerse conectado a la vida (iStock)

El eje central del taller está inspirado en Carl Jung, psiquiatra Suizo, quien publicó un ensayo en el año 1940 “La psicología del Arquetipo del Niño”. Su inquietud surgió cuando el recordaba su niñez, bajo una situación de presión interna que lo hizo revisar su vida. A través de esta circunstancia recordó que de niño le gustaban los juegos de construcción, y realizaba castillos empleando botellas como soporte, así también piedras naturales y tierra. Este recuerdo lo llevó a preguntarse cómo llegar a ese niño que fue y percibió que había olvidado, aunque en ese momento se hizo evidente que aquel niño continuaba vivo en él. Llegó a la conclusión que la forma de volver a sentirse así, era entregarse siempre que el tiempo se lo permitiese al juego de construcciones. Esta actividad la llamó “Jugar en serio”, y por medio de ella entró en contacto con aquel niño que había olvidado y abandonado. De esta manera, pudo traerlo de vuelta a su vida.

CON INFORMACIÓN DEL DIARIO DE QUERÉTARO.

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