La novena ronda de negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM) concluyó ayer –un día antes de lo previsto– sin que llegaran a participar en ésta los comisarios europeos de Comercio y Agricultura ante la falta de avances.

Cecilia Malmström, comisaria de Comercio, y Phil Hogan, de Agricultura, tenían previsto viajar a México, pero decidieron no presentarse luego de que fueron informados de que no hubo avances suficientes a nivel técnico.

Pese a que fueron cerrados cinco capítulos, la Secretaría de Economía reconoció en un comunicado que “están pendientes de alcanzarse consensos principalmente en temas específicos de los capítulos de comercio de bienes, reglas de origen y propiedad intelectual”.

El tema más controvertido es el de la denominación de origen, pues los europeos piden protección a variedades de quesos como el manchego, parmesano o gruyer, lo que impediría que productores mexicanos usaran estos nombres.

El gobierno se comprometió a continuar las discusiones con la Unión Europea, con miras a alcanzar un acuerdo balanceado que atienda los intereses de ambas partes; aunque no se detalló la fecha en que se realizará la siguiente reunión.

“Al igual que en todas las negociaciones, se continuarán privilegiando los beneficios que se obtendrán para México”, agregó la secretaría.

Los principales temas que fueron cerrados son: obstáculos técnicos al comercio, empresas propiedad del Estado, subsidios, comercio de servicios –en particular a reglamentación nacional– telecomunicaciones, transporte marítimo y servicios de entrega y anticorrupción.

Éstos se suman a los concluidos en rondas anteriores como pequeñas y medianas empresas, política de competencia, comercio y desarrollo sostenible, transparencia, energía y materias primas.

También se concretaron avances sustantivos en los textos de los capítulos de comercio de bienes, reglas de origen, contratación pública, inversión, propiedad intelectual y aspectos legales e institucionales.

Sin embargo, “están pendientes de alcanzarse consensos principalmente en temas específicos de los capítulos de comercio de bienes, reglas de origen y propiedad intelectual”, reconoció la Secretaría de Economía.

Ello se refiere a las diferencias para que productos europeos, como lácteos y carne entren al mercado mexicano, a las normas de origen para las exportaciones mexicanas de vehículos y autopartes.

México trabaja en la diversificación de sus relaciones comerciales.

CON INFORMACIÓN DE DINERO EN IMAGEN

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