Periódico la República | Viernes 21 de Abril de 2017

 

Ciudad de México. A tan sólo una semana de que termine el actual periodo ordinario de sesiones en el Congreso, el gobierno del país obstaculiza la aprobación de una Ley General contra la Desaparición, a través de una serie de “observaciones y dudas” que prácticamente echan abajo el esfuerzo que diversas organizaciones de víctimas han hecho durante más de un año y medio.

Así lo advirtió Michael Chamberlain, subdirector del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, quien dijo esperar que las omisiones y fallos de las autoridades en la construcción de esta norma se deban únicamente a un error, y que éste pueda subsanarse a tiempo para que se apruebe la ley.

En entrevista con La Jornada, el especialista recordó que el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) ha participado desde hace 18 meses en una serie de debates con las comisiones de derechos humanos y justicia del Senado de la República para redactar una propuesta de ley en conjunto con las autoridades. A pesar de que ya había un acuerdo para lograr la aprobación de la norma, la Secretaría de Gobernación (SG) canceló tres veces la reunión que sostendría esta semana con el MNDM y finalmente le hizo llegar a las familias una serie de observaciones que, en los hechos, “nos regresan al momento en que (el presidente Enrique) Peña Nieto mandó su iniciativa al respecto”, denunció Chamberlain.

En primer lugar, la propuesta oficial le adjudica a los gobiernos estatales la responsabilidad de buscar a los desaparecidos, cuando en muchos casos los responsables de este delito son los propios funcionarios locales, y al mismo tiempo le quita a la Comisión Nacional de Búsqueda -que los familiares de víctimas proponen como una parte fundamental de la Ley- la posibilidad de intervenir si los estados fallan al realizar ese trabajo.

De igual manera, el documento de la SG echa por tierra la propuesta de generar contrapesos para evitar que la Procuraduría General de la República decida de manera discrecional cuáles casos de desaparición atrae y cuáles no, y le quita a la Comisión Nacional de Búsqueda la posibilidad de tener una fuerza policiaca y un órgano de inteligencia propios.

CON INFORMACIÓN DE EL OCCIDENTAL

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