Juan Manuel Molina | Periódico La República | viernes 28 de octubre de 2016

El Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), calificó como fallido el primer año de gobierno de Héctor Astudillo Flores, además de retrograda, esto en el sentido que no ha sabido hacer frente a la situación de inseguridad que prevalece en la entidad.

El presidente estatal del PRD, Celestino Cesáreo Guzmán, dijo que la entidad sufre un retroceso, puesto que el gobierno del estado informa sobre cifras de disminución de la incidencia delictiva en los últimos meses, mientras que la sociedad está atosigada por la violencia criminal.

“Hemos atestiguado a lo largo de estos doce meses, a un gobierno desarticulado, propenso a generar conflictos, relevado por la autoridad federal en materia de seguridad pública, intolerante a la crítica, que da usos facciosos a los recursos públicos, incapaz de contener el fenómeno de la violencia”, refirió.

Señaló que el gabinete de seguridad, no ha presentado estrategias ni acciones para corregir las deficiencias de los cuerpos de seguridad, incluso sobresale la omisión e ineficacia de instituciones, como la Fiscalía General del Estado (FGE).

Agregó que miembros de su “circulo cercano”, entre ellos funcionarios del Poder Judicial, han sido señalados y “que en vez de ser parte de la solución que requieren los ciudadanos, algunos de sus colaboradores son parte del problema”.

Cabe señalar que tanto como el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del Estado, Roberpierre Robles Hurtado, y algunos otros trabajadores de esa estancia, han sido señalados en “lonas” por posibles nexos con grupos delincuenciales.

Cesáreo Guzmán, dijo que a pesar de que se ha reconocido que para hacer frente a la violencia, primero se tiene que trabajar en la prevención del delito, sin embargo para el próximo año, no se le asignó recursos al programa, por lo que solo se apuesta a destinar elementos de la Policía Federal y Ejercito, sin una estrategia concreta.

Así mismo, apuntó que algunos de sus funcionarios, como el secretario general de gobierno, Florencio Salazar Adame, “lejos de hacer acuerdos”, se ha caracterizado por su omisión y como muestra se encuentra el municipio de Mártir de Cuilapan y el conflicto entre las policías comunitarias del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) y la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), los cuales son claro ejemplo de ingobernabilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *