La autoridad electoral fulmina al aliado ultraconservador de López Obrador



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El ultraconservador Partido Encuentro Social (PES) ha pasado de ser un aliado clave para que Andrés Manuel López Obrador ganase las elecciones presidenciales de México a perder el registro como partido político. Todo en poco más de dos meses. Así lo ha decidido este miércoles el Instituto Nacional Electoral (INE), después de que la fuerza política evangélica no superara el umbral mínimo del 3% de los votos válidos en ninguna de las votaciones federales. Las autoridades han retirado también el registro al Partido Nueva Alianza (Panal), la agrupación fundada en 2006 como brazo político del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el más grande de México y de Latinoamérica con 1,6 millones de miembros.

El PES obtuvo solo el 2,78% de los votos para presidente, el 2,43% de los sufragios para el Senado y el 2,51% en la elección para la Cámara de Diputados, de acuerdo con el recuento final, que excluye los votos nulos y por candidatos no registrados. El Panal apenas rebasó el 1% de la votación para el Ejecutivo, aunque consiguió el 2,43% en los comicios para senadores y el 2,51% para las diputaciones.

“Son los ciudadanos los que decidieron quién seguía en la contienda”, ha dicho Lorenzo Córdova, el consejero presidente del INE, sobre una medida que se había fraguado durante varias semanas y que por fin ha sido ratificada de forma unánime después de que vencieran todos los plazos para las apelaciones. Las autoridades han cortado también el flujo de recursos públicos a ambos partidos políticos, la última partida que recibirán será para que terminen la relación con sus trabajadores y cubran sus adeudos. Esta liquidación se hará con los recursos que estaban previstos para ambos y no se podrá prolongar por más de un año.

El PES se fundó en 2015 y logró amasar 1,5 millones de votos para la coalición Juntos haremos historia, que conformaba junto con los izquierdistas Partido del Trabajo y Morena y que aupó a López Obrador al poder con una diferencia del 30% sobre sus rivales, Ricardo Anaya y José Antonio Meade. La coalición se produjo, pese a que López Obrador había señalado antes al PES como un partido impresentable y de una derecha muy rancia, apunta el analista Carlos Bravo Regidor. “La alianza no tenía tanto un valor que se tradujera en votos, se trataba de mandar el mensaje de que el lopezobradorismo podía apelar a votantes religiosos de clase media fuera de la capital, un grupo al que antes no había accedido”, explica Bravo Regidor.

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Publicado por Giovanni Perez
Fecha de publicacion:septiembre 13, 2018 9:47 am

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