Periódico La República | martes 31 de enero de 2017

Luego de años de convertirse en material para los comentarios de Charles Barkley en su rol de comentarista para el programa “Inside The NBA” de la versión estadounidense de la cadena TNT, LeBron James ya ha tenido suficiente de él.

“Me odia porque sí”, dijo James a ESPN con respecto a Barkley, después de la derrota 104-97 de los Cleveland Cavaliers contra los Dallas Mavericks el lunes. “¿Qué hace que lo que él diga tenga credibilidad? ¿Sólo porque sale en la televisión?

James ha estado guardándose su opinión en el último par de días luego que Barkley criticó a James, cuatro veces Más Valioso de la NBA, al indicar que los Cavaliers necesitan fortalecer su roster con otro hombre capaz de armar jugadas, a fin de tener posibilidades realistas de repetir el título.

“Fue inapropiado. Malcriado. Todo lo anterior”, dijo Barkley con respecto a James la semana pasada. “Los Cleveland Cavaliers, le han dado todo lo que ha querido. Tienen la nómina más alta en la historia de la NBA. Quiso a J.R. Smith el verano pasado, se lo dieron. Quería a (Iman) Shumpert el verano pasado. Le dieron a Kyle Korver. Es el mejor jugador del mundo. ¿Acaso quiere a todos los buenos jugadores para él? ¿Acaso no quiere competir? Es un jugador asombroso. Son los campeones defensores”.

Barkley ha lanzado constantes dardos a James, indicándole a Bill Simmons de la versión estadounidense de la cadena HBO en el verano que James “nunca” ascendería al quinteto de mejores jugadores de la historia de la NBA junto a Michael Jordan, Oscar Robertson, Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar y Wilt Chamberlain, incluso su crítica de James se remonta al especial de televisión de 2013 “La Decisión”, protagonizado por James. Barkley le dijo a ESPN Radio 103.3 FM en el area de Dallas/Fort Worth en aquél entonces que fue un “movimiento de malandrín” cuando James abandonó los Cavaliers y se unió al Miami Heat.

James inicialmente tomó una actitud respetuosa con respecto a los recientes comentarios de Barkley, diciendo que eran “buenos para los índices de sintonía”, defendiendo su espíritu competitivo.

Sin embargo, luego que ESPN publicó una nota con respecto a las ideas de Tristan Thompson con respecto a los comentarios de Barkley, James decidió alzar su voz.

“No voy a permitirle que irrespete mi legado así no más”, James comentó a ESPN. “No soy el hombre que lanzó a alguien por una ventana. Nunca escupí sobre un niño. Nunca tuve deudas sin pagar en Las Vegas. Nunca dije, ‘no soy un modelo a seguir’. No llegué al fin de semana del Juego de Estrellas en domingo porque estuve en Las Vegas todo el fin de semana de farra”.

“Todo lo que he hecho durante mi carrera es representar a la NBA de forma correcta. Catorce años, nunca me he metido en problemas. He respetado este deporte. Impriman eso”.

James, cuyas amistades con Dwyane Wade, Chris Pauil y Carmelo Anthony han sido cuestionadas, recordó ver un partido de las Finales de la NBA en 1993 entre los Chicago Bulls de Michael Jordan y los Phoenix Suns de Barkley, y haberse sorprendido por lo que vio en pantalla.

“Vean esas finales del 93 cuando John Paxson hizo el tiro”, dijo James. “Barkley y Jordan se reían y hacían chistes entre ellos durante un partido, y alguien está haciendo un tiro libre. En las Finales. Pero, oh, nadie era amigo del otro en aquel entonces”.

Las referencias a Anthony le hicieron recordar a James de otra luminaria del baloncesto que ha hecho comentarios críticos sobre él esta temporada (el Presidente de los New York Knicks Phil Jackson). James tuvo otra historia que contar.

“Fui a ver a Melo en el Madison Square Garden hace dos años cuando estábamos en Nueva York”, dijo James. “Estaban jugando contra Portland. Fui a una suite en el medio tiempo, y Phil Jackson no me dijo una sola palabra”.

Este otoño, Jackson se refirió a James por iniciativa propia, mediante una entrevista con Jackie MacMullan de ESPN y describió a James y su circulo íntimo de socios de negocios (Rich Paul, Maverick Carter y Randy Mims) como su “séquito”.

“Estoy aquí para ganar partidos, cuidar de mis compañeros y cuidar también a mi… ¿Cuál era la palabra? Oh, mi séquito”, dijo James, en tono animoso.

Tenía más municiones dirigidas a Barkley.

“Se que quería retirarse hace mucho tiempo, pero no puede”, dijo James. “De una forma, esta atado a ese estudio cada semana”.

James entonces retó a Barkley.

“Y, si esto hace que él me quiera hablar, ahí está el calendario”; dijo James. “Él sabe cada arena en la cual estaré durante las giras en la carretera. No me vengas a buscar en el Juego de Estrellas, estrechándome la mano y sonriendo”.

Fue la segunda muestra de frustración por parte de James a los medios en una semana, en el medio de una mala racha de los Cavaliers, que terminan el mes de enero con marca negativa 7-8. Fue la primera vez que James ha tenido un récord negativo en un mes calendario con al menos 10 partidos jugados desde febrero de 2006 (su tercera campaña en la NBA) cuando los Cavaliers terminaron 6-8, de acuerdo a ESPN Stats & Information.

Igualmente, James comentó con respecto a la percepción que se tiene de él y su círculo íntimo como jovenes y exitosos empresarios afroamericanos, creyendo que esa identidad que lo hace un caso particular y poco común en las estructuras de poder del deporte profesional lo convierte a él y sus socios en permanentes objetivos de críticas.

“Yo recibo solo un cheque”, dijo James con respecto a su rol con los Cavaliers. “Está el cheque del propietario, el de Griff (James Griffin) el Gerente General. Soy un jugador. Al diablo con Charles Barkley”.

James se puso su gorra de béisbol y dio una frase final mientras se aprestaba a dejar el vestidor de visitantes en el American Airlines Center y se dirigía al aeropuerto para volver a Cleveland.

“Estoy cansado de morderme la lengua”, dijo James. “Hay un nuevo sheriff en el pueblo”.

Con información de ESPN

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