Periódico La República | martes 09 de agosto de 2016

El aún gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, negó todas las acusaciones por corrupción en su contra en las que –dijo—no aparece su nombre, salvo las interpuestas por el “presunto gobernador electo” Miguel Ángel Yunes quien ganó por la errada estrategia del PRI centrada en atacarlo.

En una amplia entrevista concedida a Radio Fórmula, visiblemente más delgado, tras perder 34 kilogramos de peso gracias a una “rigurosa dieta”, Duarte negó sentirse abandonado por el presidente Enrique Peña Nieto y por su partido.

Sin embargó sí reclamó PRI la estrategia aplicada en Veracruz, centrada en atacarlo, y que provocó la pérdida de la gubernatura.

De manera reiterada negó cada una de las acusaciones en su contra y recalcó que “el nombre de Javier Duarte no está en ninguna denuncia, salvo las del presunto gobernador electo, y son ridículas”.

“No debo nada no temo nada”, insistió, al tiempo que rechazó que se irá del país al concluir su gobierno.

Incluso, al referirse a la controversia constitucional que interpuso el Ejecutivo federal contra la iniciativa anticorrupción en Veracruz, argumentó que su iniciativa buscaba armonizar el Sistema Estatal Anticorrupción con el Sistema Nacional Anticorrupción y que en términos generales plantean lo mismo.

El mes pasado por instrucción del presidente Enrique Peña Nieto, la Procuraduría General de la República (PGR) presentó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tres acciones de inconstitucionalidad contra los congresos locales de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, y los mandatarios de esos estados por las normas con las que presuntamente pretendían blindar sus administraciones y que según la federación son “violatorias” de los principios del Sistema Nacional Anticorrupción.

A Duarte se le acusó de pretender imponer que el Fiscal Anticorrupción fuera el exdiputado local priista y cercano de él, Francisco Portilla Bonilla, también de impulsar a Gabriel Deantes Ramos, exsecretario del Trabajo y Previsión Social, como próximo comisionado presidente del Instituto Veracruzano de Acceso a la Información (IVAI).

Todos mis bienes están declarados

Durante la entrevista Duarte de Ochoa, aseguró que no tiene más propiedades que las señaladas en su declaración 3de3 por lo que no la cambiará y negó que él o su esposa Karime Macías, tengan propiedades en el extranjero o que haya comprado una propiedad en Woodlands Country Club.

Cuestionado sobre el pago de 18 mil millones de pesos a empresas fantasma, Duarte negó también tener alguna responsabilidad. Dijo que avala la investigación que realiza el Servicio de Admninistración Tributaria (SAT) y aseguró que las empresas en cuestión sí entregaron los productos que tenían que entregar.

Acusado también de desviar recursos educativos y de deben unos dos mil millones de pesos a la Universidad Veracruzana, provenientes de subsidios federales y estatales, el gobernador veracruzano acusó que los maestros en Veracruz han denunciado a su próximo sucesor, Yunes Linares, por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero “con pruebas”, así como lo hizo recientemente él, al presentar detalles de sus propiedades.

Duarte afirmó que se encuentra en perfecto estado de salud, negó de padezca cáncer y que su pérdida de peso se debe a la rigurosa dieta que sigue y a que hace ejercicio.

Con información de Proceso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *