MÉXICO
16 DE ABRIL DE 2018

Aunque México ha logrado mantener la estabilidad macroeconómica, aún tiene muchos retos.

Uno de ellos, es aspirar a crecer más rápido, a tasas de entre 3 y 4%, para reducir la pobreza de forma más acelerada, sin cambios en las políticas o en las reformas, afirmó en entrevista Joost Draaisma, economista para México del Banco Mundial.

Cuestionado sobre las propuestas de algunos candidatos a la Presidencia de dar marcha atrás a algunas reformas, Joost expresó: “México debe seguir construyendo sobre lo ya edificado”.

“Dentro de cualquier política, puede haber cosas buenas y algunas cosas que todavía se pueden mejorar. Uno tendría que construir sobre lo ya construido y ver dónde se requiere reformar sobre cosas adicionales. Espero que sea la actitud de la próxima administración”, enfatizó.

Draaisma destacó que la estabilidad es uno de los puntos fuertes de la economía mexicana, que le genera cierta solidez y resistencia ante los choques externos.

Sin embargo, México sí tiene nuevos retos, en términos de un crecimiento económico demasiado bajo y por ende niveles de pobreza muy altos y que han disminuido poco.

Expuso que el crecimiento potencial del país —sin generar presiones en los precios o en la estabilidad macro— está muy cerca al crecimiento que hemos observado en promedio en las últimas dos décadas, entre 2 y 3%, y para eso se necesitan algunas reformas para empujar ese crecimiento potencial hacia arriba.

“Se han llevado a cabo algunas reformas, pero no hemos visto que hayan empujado el crecimiento potencial. Definitivamente una economía como la mexicana, con la composición demográfica, con el nivel de PIB per cápita que tiene, puede aspirar a alcanzar un crecimiento potencial que esté más bien entre 3 y 4%, en lugar de 2 a 3%”, subrayó.

TLCAN
Expuso que entre los riesgos para el país está la renegociación del TLCAN, pero las señales que se están dando últimamente es que este peligro podría resolverse con una renovación del Tratado.

“Estimo que la reciente apreciación del peso está relacionada con señales positivas sobre el avance de la negociación del TLCAN”, recalcó.

“Pero desde luego los elementos de incertidumbre tanto nacional como global pueden llevar más adelante a volatilidad en variables financieras y el tipo de cambio, sobre todo”, advirtió.

Expuso que ante la incertidumbre lo que puede hacer México es tener los amortiguadores, la resistencia y el espacio para reaccionar con los instrumentos que se tienen, tanto en política fiscal como monetaria, las reservas internacionales y un déficit público no demasiado alto.

“Creo que en este sentido se ha trabajado, pero estructuralmente hay toda una agenda todavía, en donde se revise cómo pueden funcionar mejor las cosas dentro de la economía nacional”.

“México no puede hacer nada para evitar las acciones del exterior, pero al interior debe seguir con las reformas, cambiando lo que se requiere reformar”, indicó.

CON INFORMACIÓN DE DINERO EN IMAGEN

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