Periódico La República | miércoles 31 de agosto de 2016

A todos nos pasó alguna vez: navegando en la web decidimos buscar precios de heladeras (por ejemplo). “Googleamos” la palabra clave y recorremos sitios recabando información.
Acto seguido, al ingresar a Facebook u otros sitios, entre las publicidades se destacan las heladeras. ¿Magia? No precisamente. Se trata de algoritmos específicos que permiten a estos sitios sugerirnos -en forma de publicidad- las opciones que nos interesan. Y para ello recurren a los datos personales de nuestros perfiles y búsquedas, para luego direccionar esta publicidad.

Este intercambio de información que ya es una costumbre en Google y Facebook -sólo por mencionar dos sitios- se comenzó a implementar recientemente en la relación WhatsApp – Facebook (con operaciones similares). Y no son pocos los usuarios que, viéndose invadidos en su privacidad, están empezando a mudarse a otras aplicaciones de mensajería instantánea.

Telegram y Signal -famosa por ser la que utiliza el ex analista de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, Edward Snowden- son sólo algunas de las alternativas que están sumando más usuarios.

“Una de las cosas que más me atraía de WhatsApp era la pseudo privacidad que te daba, de saber que podías hablar de ciertos temas más privados. Pero ahora voy a buscar otro medio”, contó Leandro Soriano (31), uno de los usuarios que ya tiene decidida la mudanza.

Sin embargo, para algunos entendidos en el tema no se trata de una noticia demasiado alarmante. “No le veo nada malo. Lo que pasa es que la gente se asusta con todo esto porque dice que es invasión a la privacidad. Puede serlo, pero también tiene sus beneficios y no sé en qué puede perjudicarte. Si no querés que nadie te espíe, no usés la tecnología directamente. Los proveedores de internet también tienen registro de todo lo que hacemos, a qué página entramos”, destacó por su parte el investigador en Seguridad informática Danilo Vezzoni.

“Con eso de compartir la información, la gente se asusta innecesariamente. Y si no sos un delincuente, no tenés por qué perseguirte”, ironizó el especialista.

Información compartida

Veintidós millones de dólares fue la cifra que pagó Mark Zuckerberg (creador y dueño de Facebook) para adquirir la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, hace poco más de 2 años. Desde ese momento, la integración entre ambas plataformas se ha ido estrechando hasta llegar al más reciente anuncio -algo que muchos veían venir-: el cambio en los términos y condiciones de uso de la app de mensajería, que autoriza a la red social a acceder a información de los usuarios.

De esta manera, Facebook tendrá acceso al número de teléfono de los usuarios de la aplicación y -según explicaron- el objetivo de la red social es comparar el número de cada usuario de WhatsApp con el que ya tiene registrado en su base de datos, y así combatir el contenido no deseado. Más allá de este cambio, en el blog oficial de la firma aclararon que no se verá publicidad en WhatsApp (aunque agregaron ‘todavía’, dejando la puerta abierta a esta posibilidad en el futuro).

“WhatsApp y Facebook, al igual que Google, siempre han tenido nuestros datos personales. Google y Facebook, por ejemplo, los usan para sugerirnos publicidad, pero no es que espían todo lo que hacemos. Y a las empresas le ofrecen la posibilidad de publicar anuncios direccionados”, destacó Vezzoni, quien agregó: “Lo que van a hacer ahora con WhatsApp es más de lo mismo: se van a fijar en qué cosas le interesan a cada usuario para luego sugerírselas. Y si habla con alguien por la app a quien no tiene en Facebook, luego la va a sugerir como amigo a agregar”, destacó.

La novedad fue anunciada el jueves pasado y durante los primeros días de vigencia de los nuevos términos y condiciones, el usuario tendrá la posibilidad de desactivar la opción de compartir información. Para hacerlo, hay que ingresar a WhatsApp, ir a “Ajustes”, luego a “Cuenta” y finalmente destildar “Compartir la información de mi cuenta”. Una vez inhabilitado, no hay marcha atrás; mientras que cumplidos los 30 días, ya no podrá inhabilitarse.

Hacia otras aplicaciones

La novedad no fue muy bien recibida por muchos usuarios de WhatsApp, y ya empezaron con la mudanza. “Desde siempre usé Telegram. WhatsApp lo tengo para chatear con mi familia y nada más, pero con mis amigos y compañeros de trabajo me manejo con Telegram, que también es gratuita y creó su propio protocolo criptográfico. Además, lo que tiene de interesante es que es un software de código abierto”, contó Agustín (35), a quien no le sorprendió el flamante anuncio. Además, ejemplificó la vulnerabilidad de WhatsApp con las filtraciones que se hicieron de las conversaciones en esa plataforma entre el narco mexicano “Chapo” Guzmán y la actriz Kate del Castillo.

“Hace meses que utilizo Telegram y no vuelvo ni loca a WhatsApp. Lo último que necesito es que se convierta en un buzón de Spam y publicidad”, destacó por su parte Victoria Martínez (27).

Además de Telegram -quizás la más difundida entre las aplicaciones alternativas-, existen otras apps de mensajería instantánea que resultan más seguras en lo que se refiere a la privacidad.

Signal es una de ellas y su fortaleza radica en que se trata de una aplicación cifrada y gratuita, con una interfaz segura y sencilla para enviar mensajes e imágenes por un canal cerrado que garantiza el máximo posible de privacidad. Chatsecure, CryptoCat, Redphone y TextSecure también han sido resaltadas mundialmente a la altura de Signal.

Para el ingeniero en Telecomunicaciones Javier Alcoba, la principal diferencia entre las aplicaciones mencionadas y WhatsApp es la presencia de Facebook como intermediario. “Al principio WhatsApp no estaba cifrado y tenía cero privacidad. Pero luego lo implementó y pasó a ser tan seguro como Telegram o cualquier otra ya que la información está encriptada. El tema es que con WhatsApp está Facebook en el medio, por lo que aunque vos no publiques en la red social, la información y archivos que compartas en los mensajes van a estar en manos de Facebook también. Y por más que te digan que no van a usar esa información, siempre uno desconfía”, destacó Alcoba, quien cerró: “Nada va a terminar siendo tan seguro como los viejos mensajes de texto”.

Plataforma abierta de acceso a la información en la Ciudad

“El Gobierno Abierto no tiene sentido si no hay participación ciudadana. Esto es un eje importantísimo en la gestión del intendente Rodolfo Suárez. Apuntamos a la multicanalidad de la vinculación con el ciudadano, ya sea por call center, por la página web y redes sociales, y ahora, con la plataforma de datos abiertos”, manifestó la secretaria de Hacienda Sandra Tennerini.

La Ciudad de Mendoza recibió a Rudi Borrmann, subsecretario nacional de Gobierno Abierto e Innovación Pública, para acompañar el lanzamiento de la plataforma, que promueve tres ejes de trabajo que crecen cada vez con más fuerza en todo el mundo y ahora en nuestra Capital. Estos son: participación, colaboración y transparencia.

Borrmann explicó que la idea de Gobierno Abierto es “entender cómo el gobierno se adapta al siglo XXI, genera tecnología, plataformas y herramientas concretas para que el ciudadano pueda participar en la administración pública de otra manera”. Agregó que “este paradigma es para mejorar los mecanismos de control y exceso de información que tiene la ciudadanía y esencialmente para invitar a los vecinos a participar en la cocreación de políticas públicas. Sin duda es un cambio cultural enorme, pero significa entender cómo funciona el gobierno en el siglo XXI”, concluyó Borrmann.

En cuanto a los beneficios de la iniciativa de la Municipalidad, el director de Sistematización de Datos, Fernando Melossi, expuso: “Uno de los dataset es sobre arbolado, pueden surgir entidades o programadores que clasifiquen zonas alérgicas según el tipo de árbol y ayudar a la ciudadanía, pero esto es sólo un ejemplo”.

La secretaria de Hacienda, Sandra Tennerini, contó que la plataforma tiene información que está en el sitio web oficial de la Capital, pero de manera más estática y en un lenguaje diferente.

La seguridad de la app

El especialista en Seguridad Informática Danilo Vezzoni minimizó lo que consideró paranoia por la invasión a la privacidad.

“WhatsApp también es cifrado, justamente para que otra persona no pueda leer tus cosas en caso de que intercepte tu red. Telegram es un poco más seguro por el nivel de cifrado que usa, pero hace un tiempo WhatsApp también implementó un cifrado similar”, destacó el joven, quien resaltó que irse de WhatsApp argumentando la protección de la privacidad de los datos “es de ignorante” (sic).

“Con solo usar Google ya estás compartiendo tus intereses, lo mismo que usando Facebook. Ahora ocurrirá lo mismo, sólo que con cosas que hablaste por WhatsApp o que miraste con el celu (páginas visitadas, etcétera). Esa información va a ser transmitida con los algoritmos vía WhatsApp. Pero la información de WhatsApp viaja encriptada también. Por ejemplo, escribís ‘hola’, y eso es encriptado por una key -o llave-, y sólo lo puede desencriptar y leer quien tenga esa misma llave, que -en teoría- es quien recibe el mensaje. Si yo intercepto el mensaje, no podría leerlo ya que no tendría la llave para desencriptarlo”, sintetizó Vezzoni.

Con información de El Diario Nuevo Dia

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